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Páginas web

Una página web que le traiga clientes, no solo un sitio bonito

Su página se convierte en la puerta por donde entran los clientes: responde precios y dudas a cualquier hora, lleva a la gente a escribirle por WhatsApp y queda conectada con lo que usted ya usa todos los días. El dominio y los accesos quedan a nombre suyo, con las claves en su mano. Es una herramienta de venta, no un folleto.

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¿Qué es el desarrollo web y qué incluye, en palabras simples?

El desarrollo web es el trabajo de construir la página por donde su negocio recibe clientes. No es solo el diseño. Incluye decidir qué va en cada pantalla, escribir el sitio para que cargue rápido en un celular, dejarlo listo para que Google y los asistentes de inteligencia artificial lo puedan leer, y conectarlo con lo que usted ya usa: WhatsApp, su tienda, su sistema de clientes y la medición. En Bucaramanga la mayoría de empresas compra una página bonita y se queda sin la mitad importante, la que convierte a un visitante en una conversación. Nosotros hacemos desarrollo web para empresas de Bucaramanga y el área metropolitana entendiendo la página como la puerta de entrada a un sistema, no como una entrega suelta. Y el dominio, el hosting y todos los accesos quedan a nombre suyo.

Qué se lleva

Un sitio rápido y hecho pensando en el celular

Ocho de cada diez personas van a abrir su página desde el teléfono, muchas con mala señal. Construimos para que cargue en segundos ahí, no en el computador del diseñador. Un sitio lento no es un detalle estético; es gente que se devuelve antes de ver lo que usted vende.

Un sitio que Google y ChatGPT sí pueden leer

Entregamos HTML real. Suena técnico, pero significa algo muy concreto: el texto de su página está ahí desde el primer momento, no aparece después. Muchas plantillas modernas solo muestran el contenido cuando el navegador termina de ejecutar un programa, y los rastreadores de ChatGPT, Claude y Perplexity no ejecutan ese programa. Para ellos, esas páginas están en blanco.

Las páginas y los textos que sí necesita

Definimos cuántas páginas hacen falta y qué dice cada una, en el orden en que su cliente pregunta. Redactamos sobre lo que usted nos cuente, con sus palabras, sus precios y sus condiciones reales. No rellenamos con textos de plantilla que podrían ser de cualquier empresa.

Botones, formularios y medición conectados

El botón de WhatsApp con el mensaje ya escrito, el formulario que llega a su correo y a su sistema de clientes, y la medición instalada desde el primer día. Al mes usted no pregunta si la página sirvió: abre el tablero y ve cuántos contactos entraron y desde qué página.

El dominio, el hosting y los accesos a su nombre

Registramos el dominio con usted como titular y el hosting con su correo. Le entregamos todas las claves por escrito y un instructivo corto para cambiar textos, precios y fotos sin depender de nadie. Si algún día se cansa de nosotros, se lleva su sitio completo y funcionando.

Cómo lo hacemos

  1. Primero definimos qué tiene que pasar en esa página

    Antes de hablar de colores, definimos una sola cosa: qué queremos que haga la persona que llega. Que escriba por WhatsApp, que pida una cotización, que compre o que agende. Todo lo demás en la página existe para empujar hacia esa acción. Una página sin esa decisión tomada termina bonita y muda.

  2. Armamos la estructura antes de diseñar

    Definimos cuántas páginas van, qué dice cada una y qué va primero en la pantalla. Se lo mostramos en un esquema simple, sin diseño todavía, porque es mucho más barato mover cosas ahí que cuando ya está construido.

  3. Resolvemos textos y fotos con usted

    Esta es la parte donde se atascan casi todos los proyectos. Nosotros redactamos, pero la información sale de su negocio. Le hacemos una entrevista, le pasamos una lista corta de lo que necesitamos y le decimos cuáles fotos sirven y cuáles hay que volver a tomar. Sin eso, el proyecto se queda quieto.

  4. Construimos y conectamos

    Levantamos el sitio con HTML real, lo probamos en celular y en computador, y lo conectamos con WhatsApp, con su sistema de clientes, con la pasarela de pagos si vende en línea y con la medición. La página se entrega funcionando dentro de su operación, no como un archivo aparte.

  5. Publicamos y le entregamos las llaves

    Publicamos, revisamos que Google pueda rastrear todo, dejamos el sitio con certificado de seguridad y copias de respaldo, y le entregamos accesos, instructivo y una sesión para que su equipo aprenda a editarlo. De ahí en adelante usted decide si lo mantiene con nosotros o por su cuenta.

¿Esto es para su empresa?

Si se reconoce en alguna de estas situaciones, sí.

  • Hoy vende por WhatsApp e Instagram y responde precios y catálogo mensaje por mensaje. Con una página propia manda un solo enlace que ya lo explica todo, y usted entra a la conversación cuando el cliente ya viene informado.
  • Su página lleva años igual y cualquier cambio depende de alguien de afuera. Con un sitio nuevo usted actualiza precios, textos y fotos desde el celular, el día que lo necesite.
  • Hoy manda a los clientes a su Instagram porque se ve mejor que su página. Con un sitio propio, el enlace que comparte trabaja a favor suyo y queda bajo su control.
  • Su página muestra información y hasta ahí llega. Con botón de WhatsApp, formulario y medición instalada, cada visita puede volverse una conversación y usted ve cuántas entraron y desde qué página.
  • Quiere recibir cotizaciones y pedidos por internet. La página atiende a cualquier hora, recoge los datos completos y le deja la solicitud lista para responderla cuando usted pueda.
  • Hoy nadie en la empresa tiene claro quién controla el dominio ni dónde está alojada la página. Al terminar, todo queda registrado a nombre suyo y con las claves entregadas por escrito.

Lo que no le vamos a prometer

  • Una página web no trae clientes sola. Si nadie la busca, no pasa nada. Publicar un sitio es como abrir un local en una calle sin gente: para que entren hay que trabajar el posicionamiento, hacer pauta o traer la gente desde sus redes. Se lo decimos antes de empezar, no después.
  • Los textos y las fotos casi siempre son el cuello de botella, y salen de usted. Nosotros redactamos y ordenamos, pero los precios, las condiciones, los casos reales y las fotos del negocio nadie los tiene sino usted. Un proyecto que se demora tres meses casi nunca es por programación; es porque el material no llegó.
  • Un sitio hay que mantenerlo. El dominio y el hosting se renuevan cada año, las cosas se rompen, los precios cambian y el contenido envejece. Una página que nadie toca en dos años deja de rendir. No es una compra de una sola vez, y preferimos decirlo antes de cobrarlo.
  • Si lo que usted necesita es solo presencia básica, hay opciones más baratas que nosotros y se lo vamos a decir. Un negocio pequeño que solo quiere que lo encuentren, con dirección, horario y un botón de WhatsApp, a veces resuelve con un perfil de empresa en Google bien hecho y una página sencilla de una sola pantalla. No tiene sentido venderle un sistema que no necesita.
  • No hacemos sitios en tres días ni entramos en la guerra de precios del mercado. Un proyecto serio toma entre tres y ocho semanas según el alcance, y buena parte de ese tiempo depende de qué tan rápido lleguen sus textos y sus fotos.

Cómo saber si le están vendiendo bien o mal una página web

Usted no tiene por qué saber de programación para darse cuenta de si le están vendiendo bien. Se nota en las preguntas que le hacen antes de cotizar. Si un proveedor le da un precio en la primera llamada, sin preguntarle a quién le vende, qué quiere que haga la gente que llegue y con qué sistemas trabaja hoy, no le está cotizando su proyecto: le está vendiendo una plantilla. La cotización seria llega después de entender el negocio, y viene con un alcance escrito que dice cuántas páginas son, quién pone los textos y qué pasa si usted pide un cambio a mitad de camino.

Hay cuatro preguntas que debería hacerle a cualquiera antes de firmar. La primera: ¿el dominio y el hosting quedan a mi nombre, y me entrega las claves por escrito? Si le responden con rodeos, ahí termina la conversación. La segunda: ¿cómo mido si esta página está funcionando? Un proveedor que no le habla de contactos, de formularios recibidos y de un tablero, le está vendiendo una imagen, no una herramienta de venta. La tercera: ¿qué pasa cuando necesite cambiar un precio o subir una foto, tengo que pagarle a usted cada vez? Y la cuarta, la más incómoda: ¿esta página va a traer clientes por sí sola? Quien le diga que sí, o no sabe, o prefiere que usted no lo sepa.

Hay una señal técnica que casi nadie menciona y que hoy vale mucho. Pregunte si el contenido del sitio está en el HTML o si aparece después, cuando el navegador ejecuta JavaScript. En cristiano: si el texto de su página solo se arma dentro del navegador del visitante, los rastreadores de ChatGPT, Claude y Perplexity no lo ven, porque ellos no ejecutan esos programas. Su empresa deja de existir para la mitad de las búsquedas que se están haciendo hoy. Muchas plantillas populares tienen exactamente ese problema, y quien se la vende ni siquiera lo sabe.

La última señal de alarma es la más común en Bucaramanga: el paquete que junta diseño, hosting y “SEO incluido” por una mensualidad. En la práctica ese SEO suele ser un informe automático que nadie lee. Prefiera un proveedor que le separe las cosas, le diga qué incluye cada una y le explique en qué orden conviene hacerlas. Primero la página que convierte y que se puede leer, después el trabajo de que la encuentren. Al revés se gasta plata mandando visitas a un sitio que no sabe qué hacer con ellas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una página web?

Depende de tres cosas, y ninguna es el diseño. Cuántas páginas necesita, si hay que crear los textos y las fotos desde cero, y con qué se tiene que conectar. Un sitio de presentación con cuatro o cinco páginas no cuesta lo mismo que una tienda con pagos e inventario. Lo que sí hacemos siempre es cotizar con precio cerrado y alcance escrito antes de empezar. Si alguien le da un precio sin preguntarle nada de esto, no le está cotizando su proyecto.

¿Cuánto se demora?

Entre tres y ocho semanas según el alcance. Un sitio de presentación bien hecho suele estar arriba en tres o cuatro semanas si el material llega a tiempo. Lo que más alarga los proyectos no es el desarrollo, es esperar textos, fotos y aprobaciones. Al arrancar le entregamos el cronograma con las fechas en que necesitamos cada cosa de su lado.

¿Puedo editarla yo mismo después?

Sí, y le enseñamos. Dejamos editable lo que de verdad cambia con frecuencia: textos, precios, fotos, servicios, artículos. Le entregamos un instructivo corto y una sesión de capacitación grabada. Lo que no dejamos es que un cambio de texto pueda romper el sitio, que es lo que pasa cuando le entregan un constructor visual sin ningún límite.

¿El dominio y el hosting quedan a mi nombre?

Sí, y es innegociable para nosotros. El dominio se registra con usted como titular y el hosting con su correo. Le entregamos todas las claves por escrito. Es un dolor real del mercado local: mucha gente descubre, cuando quiere cambiar de proveedor, que el dominio de su empresa está a nombre de quien le hizo la página. Con nosotros eso no pasa.

¿Con la página nueva ya voy a salir en Google?

Va a poder salir, que no es lo mismo. Entregamos el sitio técnicamente listo para que Google lo rastree y lo entienda, y eso es la mitad del trabajo. La otra mitad es competir por las búsquedas de su sector, y eso es un trabajo aparte y continuo. Lo honesto es decirle que una página recién publicada no aparece de primera por arte de magia.

¿Y por qué importa que ChatGPT pueda leer mi página?

Porque cada vez más gente pregunta ahí en lugar de buscar en Google. Si alguien escribe que le recomienden una empresa de su sector en Bucaramanga, esos asistentes responden con lo que alcanzaron a leer en las páginas web. Y ellos no ejecutan JavaScript. Si el texto de su sitio solo aparece después de que el navegador termina de cargar un programa, para ChatGPT, Claude y Perplexity su página está vacía. Por eso entregamos HTML real.

Suele ir junto con

El primer paso es entender qué está buscando su cliente hoy y quién se lo está llevando.

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